Samurais, katanas y girasoles, todo a ritmo de hip-hop en un anime más que recomendable.

Samurai Champloo es un anime del estudio Sunrise, dirigida por Shinichiro Watanabe, responsable de, entre otras, una de las mejores series anime que haya habido (y habrá): Cowboy Bebop. Y guarda con ésta muchas similitudes: combinación de géneros a priori muy heterogéneos, anacronismos históricos al servicio de la historia, cuidada banda sonora, estructura de la serie,...

Es una serie cerrada 26 capítulos divididos en dos temporadas de 13, que se comenzaron a emitir en Japón en mayo del 2004, llegando a España de mano de Cuatro, Buzz y AXN en el 2007.

Opening. Espectacular :)

La trama trata sobre una chica llamada Fuu que trabaja en la casa de té de sus tíos, hasta que un mal día, entre unos matones de la ciudad y dos samuráis que pasaban por allí, el negocio queda reducido a cenizas y los samuráis condenados a muerte. Fuu los libera a cambio de que le ayuden a encontrar al samurai que huele como los girasoles, y así comienza el viaje de Fuu, Mugen y Jin en busca del tal samurai oloroso.

Pese a estar en un principio ambientada en la época Edo hay continuas licencias temporales, acompañado todo por música hip-hop, que aunque pueda parecer extraño, ni queda mal ni se hace pesada para la gente a la que no le guste el estilo. Al contrario, le da una gran personalidad a la serie.

Los personajes se van perfilando poco a poco. Las motivaciones de Fuu, el caótico Mugen con su estilo más próximo a la capoeira o el break-dance que al combate con katanas, y el marcial y serio Jin, formado en un prestigioso Dojo. Los tres tienen una personalidad muy marcada y bien desarrollada, con formas de ser muy diferentes que no impiden la aparición de un vínculo entre ellos que no resulta artificial en ningún momento.

Como dije antes, la estructura de la serie es similar a Cowboy Bebop: una historia principal que avanza en episodios concretos, intercalando pequeñas historias paralelas de un solo episodio, aunque siempre se mantiene la constante de la búsqueda de Fuu y la rivalidad extrema entre Mugen y Jin.

El dibujo raya siempre a un nivel altísimo (el mismo director de animación que la parte anime de Kill Bill vol. 1), combates espectaculares muy bien coreografiados, sangre cuando tiene que haberla y algunas escenas memorables, sobre todo en los últimos capítulos, un verdadero frenesí de acontecimientos. Las historias independientes tiene algunos altibajos, aunque en general rayan a un gran nivel. Quizás la mezcla de una época medieval con elementos actuales, y aderezado con bases de hip-hop, pueda resultar chocante al principio, pero el periodo de adaptación es corto, sobre todo gracias a un trío protagonista sin desperdicio, y al fin y al cabo es lo que le da esa personalidad tan especial a la serie.

En resumen, un anime sobresaliente, para mi toda una sorpresa en su momento -lo vi sin más indicios que el título- y si bien si estás leyendo esto pudiera parecer que se pierde el efecto sorpresa del estilo rap-samurai, sorprende igualmente al verla.

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